Fénix Rugby, el equipo conformado por alumnos del Centro Socioeducativo de Régimen Cerrado Manuel Belgrano, fue el anfitrión del encuentro que disputaron ante el combinado de Mixed Ability campeón del mundo.

La espera terminó. Se hizo larga, más de lo pensado. Primero fue la lluvia, la que obligó a la postergación. Luego la burocracia propia de los Centros Socioeducativos de Régimen Cerrado, que logró que los minutos se vuelvan más densos, la ansiedad pregone y las palpitaciones aumenten, por el deseo de salir cuanto antes a ese patio de paredes altas con rejas, que cada martes, de 17 a 18, se convierte en una cancha de rugby, en la que Botines Solidarios ofrece la oportunidad de aprender un deporte que, bien se sabe, no  mejora sola las cualidades físicas, sino que transmite y construye valores esenciales para la vida.

Por el pasillo que se recorre desde la entrada hasta el patio, Pumpas XV vibró de una manera única: el combinado compuesto por chicos con diversas discapacidades desfiló uno tras otro, contemplando el silencio y el eco de las pisadas. El Uru, uno de los entrenadores, lideraba una fila que la continuaba «Tincho», su capitán. Del otro lado, los jóvenes del Belgrano, estaban expectantes, tratando de dilucidar en qué momento comenzaría lo que sería el partido de fin de año.

UN REGALO MUY ESPECIAL

Hecha la presentación de parte del equipo que venía a visitarlos, los integrantes de Fénix Rugby recibieron lo prometido. Con nombre, colores e insignia trabajada durante las últimas semanas, desde Botines Solidarios (gracias a la solidaridad de Club Social y Campo de Pato de Balcarce) se consiguieron las camisetas, las cuáles fueron las primeras de un equipo que viene jugando al rugby desde hace dos años. Sonrientes, los pibes las recibieron y las vistieron, generando un marco especial: no era un día más, no era un entrenamiento más, era el debut de todos con su identidad, la que construyeron en conjunto y la que defenderían un rato después.

LA HORA DE LA VERDAD

Comandados por los capitanes de Fénix Rugby y Pumpas XV, los dos equipos corrieron alrededor de la cancha comenzando la entrada en calor. Todos juntitos, los integrantes de cada uno, fueron intercambiando saludos, ideas, se fueron conociendo; con un sol que se hizo presente hasta el momento de la finalización de la jornada, cuando las primeras gotas de lluvia empezar a caer en Capital Federal.

Luego de ello, bajo el duro cemento, Fénix Rugby y Pumpas XV se midieron en varios partidos cortos, jugando cuatro jugadores por lado. El condicionamiento externo, la poca longitud del patio, no impidió que quienes debían esperar lo hagan con alegría, aguardando el momento de ser llamados. Poco importó qué compañero tocaba, cuántas veces llegaba la pelota o si tenían la posibilidad de anotar. Tanto, que al final, se generó un anárquico duelo, en el que los 16 participantes estaban jugando unos con otros, entre risas y comentarios llenos de positividad.

EMOCIONES FINALES

En ronda, todos abrazados, cerraron los ojos para respirar y pensar en cada uno de los momentos que se vivieron durante la tarde y eligiendo aquél que les quedaría grabado para siempre. Luego, poco a poco, todos contaron cuáles fueron sus sensaciones y agradecieron la posibilidad de conocerse y hacer nuevos amigos.

Tras el cierre y el tercer tiempo, Martín, de Pumpas XV, compartió: «Este lugar me marcó, me emocionó. Espero que todos estos chicos, cuando salgan en libertad, puedan seguir jugando al rugby. Que sigan jugando al rugby».

SpanishEnglishFrenchJapanesePortuguese